Sabes muchas cosas de mí; casi todo… y entre ellas, mi dificultad para conciliar el sueño. Sabes que me voy a la cama y doy mil vueltas antes de conseguir cerrar los ojos y descansar… por muy cansada que esté; sabes que me despierto mil veces a lo largo de la noche…
Y sin embargo, tienes la osadía de aparecer en mis sueños y prometerme en ellos todo lo que anhelo, todo lo que sabes que hubiera querido escucharte, todo lo que hubiera querido creer…
¿Cómo te atreves?, ¿Es que ya no vas a dejarme ni dormir tranquila?…
No quiero saber nada de tí, nada más… no quiero escuchar más tus mentiras, no quiero más mensajes en el contestador de casa, no quiero más mails… porque sé que tus promesas no valen nada, ya no te creo, no creo nada que tenga que ver contigo.
Siento que mientes hasta en mis sueños. Déjame. Vete, me has hecho tanto daño que no voy a poder olvidarte jamás… no me valen tus disculpas, ni tus propósitos, no vengas ahora con arrepentimientos, tendrás que ser consecuente con tus decisiones, aunque te duela, lo siento… pero no voy a consentir que vuelvas a pisotear mis sentimientos, no estoy, no para tí, olvídame… Si te sigo queriendo o no… es mi problema, pero por favor, vete y…. déjame dormir en paz.

31 me contaron que... »